Buenos Aires.- Desde hace más de 100 años, el tango impregna la cultura y el sentimiento argentinos y con ello la historia cambiante. Pero corre peligro de perder parte de su historia musical, porque algunas de las grabaciones más antiguas podrían perderse debido al deterioro de los discos de pasta y de vinilo.
La fundación privada TangoVia Buenos Aires quiere solucionar el problema y desde 2007 trabaja en la creación de un archivo digital de tango.
Hace poco presentó en Buenos Aires un balance de su tarea de rescate. La idea es salvar más de 100.000 grabaciones de la época analógica -entre 1902 y 1995- del deterioro y colgarlas en Internet para que estén accesibles a los interesados.
En todo el mundo, los amantes del tango podrán acceder a tangos, filmaciones y fotos históricas relacionadas con el género. Hasta ahora sólo se aseguraron el 20 por ciento de las grabaciones conocidas. Por el contrario, se estima que ya se perdieron 3.000 piezas para siempre.
Ignacio Varchausky, director artístico del proyecto, demostró durante la presentación que digitalizar una obra puede no sólo salvarla, sino también mejorarla.
Varchausky hizo una prueba de sonido ante un público especializado. Presentó la versión original de un tango interpretado por un cantor conocido, aunque no dijo de quien se trataba. La voz que asomó entre el crujido típico de los antiguos discos dejó desconcertado al público y sólo pareció ser reconocida por los viejos bailarines, músicos y coleccionistas en la sala.
De un momento a otro, sonó la versión digitalizada: una voz diáfana sin distorsiones flotando entre el público, que aprobó con un murmullo y alguna risa de aprobación. "¿Está claro?", preguntó con orgullo el director.
Sin embargo, la digitalización exige tiempo. Y tiempo es el gran problema de este proyecto. "Es ahora o nunca. Si no hacemos nada ahora, más adelante no tenemos ni que empezar", advirtió Varchausky.
En Argentina se perdieron muchas grabaciones por el deterioro normal del uso, pero también por descuido o falta de interés. La editora RCA, por ejemplo, sencillamente tiró muchos discos en diversas mudanzas hace años, según el diario "Crítica".
"Algunos de los mayores artistas del tango son hoy casi desconocidos, porque sus grabaciones ya no se encuentran", lamentó Horacio Salgán, unos de los pianistas y directores más prestigiosos de Argentina.
Este mito del tango, de 93 años, agradeció con voz quebradiza al director del proyecto, del que a su vez es uno de los padrinos. Sus más de 500 grabaciones están ya salvaguardadas en su totalidad.
Encontrar las piezas más raras es un desafío complejo. Un aporte invalorable a esa tarea proviene de coleccionistas como Fabio Cernuda, que pasó toda su vida recolectando viejas grabaciones de tango. Cernuda es uno de los voluntarios que colaboraron con el archivo, en este caso con una colección de 7.000 discos y 2.000 cassettes.
También los coleccionistas que prestaron sus fondos para el proyecto participaron en la presentación en un centro de la Alianza Francesa de Buenos Aires. Uno a uno fueron llamados al escenario en reconocimiento a su aporte. Algunos reaccionaron emocionándose hasta las lágrimas, otros disfrutaron del aplauso como estrellas.
Sin estos enamorados del tango la iniciativa habría sido imposible. Pero ahora el proyecto tiene una nueva necesidad: más dinero. Hasta ahora se ha financiado por medio de donaciones privadas, pero un aparato de digitalización cuesta por ejemplo 20.000 dólares (14.300 euros).
TangoVia necesitaría al menos seis para salvar en los próximos cuatro años las restantes 80.000 grabaciones que se propone digitalizar. "Si seguimos como hasta ahora, vamos a tardar otros 20 años", explicó Varchausky.
Por eso espera ante todo el interés de patrocinadores y la colaboración del Estado. A fin de cuentas, en palabras de la cantante Liliana Herrero, el proyecto va a "salvar la historia de Argentina".